Panel sándwich aislado de 40 mm y apertura vertical: los paneles se elevan y se guardan paralelos al techo, sin invadir el interior de la nave ni el exterior. La solución ideal para docks de carga, depósitos, centros logísticos y plantas industriales.
| Atributo | Valor |
|---|---|
| Medida estándar | 2.500 mm (ancho) × 3.000 mm (alto) |
| Espesor del panel | 40 mm |
| Material | Acero doble chapa con poliuretano inyectado |
| Tipo de apertura | Vertical (seccional) |
| Accionamiento | Manual, preparada para motorización |
| Mirilla | Sí, 600 × 300 mm |
| Color | Blanco RAL 9003 texturado |
| Uso | Interior y exterior |
| Otras medidas | A pedido, según relevamiento del vano |
¿Tu vano tiene otra medida? Trabajamos medidas a pedido y verificamos tu vano sin cargo al cotizar la instalación.
No todas las operaciones necesitan la misma puerta. Antes de definir un equipo conviene revisar cuatro variables que determinan el rendimiento y la vida útil de una puerta seccional industrial:
Si no estás seguro de qué configuración conviene, nuestro equipo releva el vano sin cargo y te asesora según el tipo de operación. También ofrecemos servicio técnico multimarca para el mantenimiento posterior de la puerta.
Es una puerta de paneles horizontales articulados que se elevan y se guardan paralelos al techo, sin invadir el espacio interior ni exterior del vano. A diferencia de una puerta enrollable (que enrolla una cortina) o una puerta rápida (pensada para abrir y cerrar en segundos), la seccional prioriza el aislamiento térmico y la robustez: su panel sándwich aislado la hace ideal para docks, depósitos y sectores climatizados de uso intensivo.
Se definen cuatro variables: la frecuencia de uso, la aislación térmica que necesita el sector, la medida libre del vano (ancho por alto) y el tipo de accionamiento (manual o motorizado). Relevamos el vano sin cargo y te asesoramos según tu operación.
Trabajamos con planes de mantenimiento preventivo de frecuencia mensual, que ajustamos según el uso y la criticidad del equipo. En cada visita revisamos resortes de torsión, cables, rodamientos y regulación para detectar el desgaste antes de que se convierta en una parada.
Las causas más comunes son la falta de mantenimiento (resortes, cables y rodamientos que se desgastan), los golpes de autoelevadores contra la hoja o las guías, y regulaciones fuera de punto. Un mantenimiento preventivo periódico anticipa esos problemas y evita paradas imprevistas.
Con mantenimiento preventivo programado en lugar de esperar la rotura: revisar y lubricar a tiempo cuesta mucho menos que una reparación de urgencia con la operación frenada. Elegir la puerta acorde al uso y utilizar repuestos adecuados también alarga la vida útil.
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